Desde la última vez que escribí, han pasado unas cuantas cosas... Pero por ahora, lo que puedo decir es que cada día es una oportunidad nueva de aprender, de amar y dejarse amar por la vida. Cuando el camino se ponga chiquitico, y parezca que el techo se nos viene encima, si buscas con determinación y fervor, se abre un huequito por donde pasa el alma entera y te deja en libertad. La mayoría de las veces, el techo que cae lo hemos construido nosotros mismos; pero no importa. En la vida hay mucho terreno para seguir construyendo. Lo relevante es aprender cómo fue que se nos desplomó el anterior para no volver a equivocarnos.
Cada día es una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.
Grecia Augusta.